Est Pepito en el recreo,
Está Pepito en el recreo, cuando pasa María, a lo que Pepito le ofrece:
María, juguemos a que yo te meta el dedito en el ombligo.
Ya bueno.
Al cabo de un rato:
Pepito, ese no es mi ombligo.
No te preocupes María, ese tampoco es mi dedo.