La esposa de Bonifacio le
La esposa de Bonifacio le dice:
Mírame, ¿verdad que me veo mejor sin el sostén?
Bonifacio despega su mirada del periódico. Observa indiferentemente a su mujer con sus tetas colgantes todas pesadas y le asegura:
¡Claro que sí, hasta la cara se desarrugó!