Cierto da, se renen todos
Cierto día, se reúnen todos los puntos para hacer una fiesta. De pronto, aparece una coma y entra como si nada; se acercan unos puntos y le reclaman:
¡Oye, tú! ¿No sabes que ésta es una fiesta solamente de puntos?
“Tranquilos, amigos, soy un punto, lo que pasa es que me dejé crecer el pelo”, se defiende la coma.