Haca meses que el barco
Hacía meses que el barco se encontraba en alta mar, y todos los días la tripulación le preguntaba al vigía:
¿Y cuándo?
Hasta que una mañana el vigía grita:
Ti-ti-ti-ti…
Y en el acto, toda la tripulación se lanzó al agua de contentos. Entonces el vigía continua:
¡Ti-ti-ti tiburones!