Tres amigos van al burdel
Tres amigos van al burdel y solicitan:
Queremos tres mujeres.
Sólo tenemos dos disponibles, informa el encargado.
Pues al tonto éste dele una muñeca hinchable.
Al día siguiente, los tres comentan sus experiencias:
La mía era de lo mejor, presume el primero.
¡La mía cómo bailaba el polvo horizontal! alardea el segundo.
¡Pues la mía era bruja: le mordí una teta y salió volando!, afirma el tonto.